Bloy, León

León Bloy (1846-1917), hijo de masón y católica, se traslada a París a los dieciocho años, donde desempeña los más humildes oficios y donde pasa de profesar un furibundo anticlericalismo a convertirse en un devoto católico, hecho que marcará su trabajo como escritor. Aunque muy crítico con el ambiente católico de su época, fue un católico de vida sacramental sencilla, violento pero obediente. Enfrentado a la figura del burgués, y a todos los valores que encarnaban el espíritu moderno -progreso, democracia, ciencia-, se le suele relacionar en este punto con los artistas contestatarios o reaccionarios de fines de siglo XIX. Entre sus obras destacan: El desesperado (1889), La salvación por los judíos (1892), La mujer pobre (1897), La sangre del pobre (1909), El alma de Napoleón (1912), Exégesis de los Lugares comunes (1913) y Meditaciones de un solitario (1917). También ha publicado varios volúmenes de su diario.